Tipos de IVA en España: Estándar, Reducido y Superreducido
Explicación clara de los tres tipos de IVA que existen, cuándo se aplica cada uno, y qué productos o servicios están incluidos en cada categoría fiscal.
Leer MásGuías prácticas sobre contabilidad de IVA y procedimientos de impuestos sobre ventas para empresas españolas
La contabilidad del IVA es fundamental para cualquier negocio en España. Aquí encontrarás información clara sobre cómo gestionar tus obligaciones fiscales, comprender los diferentes tipos de IVA, y mantener registros precisos para tus declaraciones trimestrales y anuales.
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Pasos detallados para completar correctamente tu declaración-liquidación trimestral, incluyendo cómo calcular el IVA repercutido, soportado, y qué documentos necesitas tener organizados.
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Qué libros fiscales tienes que llevar obligatoriamente, cuánto tiempo debes guardar tus documentos, y cómo organizarlos correctamente para estar preparado ante una inspección de Hacienda.
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Comprende la diferencia fundamental entre el IVA que pagas en tus compras y el que cobras en tus ventas, y cómo se refleja esto en tus obligaciones fiscales mensuales y trimestrales.
Leer MásPara gestionar correctamente tu contabilidad fiscal, es importante comprender algunos términos y conceptos básicos que aparecen frecuentemente en las obligaciones de IVA.
Es el valor sobre el cual se calcula el IVA. Generalmente es el precio neto de los productos o servicios, sin incluir el impuesto. Este es el importe en el que se aplicará el porcentaje de IVA correspondiente según el tipo que corresponda.
Es el momento en el que nace la obligación de pagar el IVA. Normalmente es cuando se emite la factura, pero puede variar según el tipo de operación. Entender cuándo se devenga el IVA es crucial para tus registros contables y declaraciones.
Cuando tienes más IVA soportado que repercutido, eres acreedor y la Hacienda te devolverá dinero. Si tienes más IVA repercutido, eres deudor y debes pagar la diferencia. Este cálculo es el corazón de tu declaración trimestral.
En ciertos casos especiales, el cliente es quien debe pagar el IVA en lugar del vendedor. Esto ocurre en algunas operaciones intracomunitarias y servicios específicos. Debes identificar estas situaciones para reportarlas correctamente.
Si tu empresa realiza tanto operaciones con IVA como sin IVA, debes aplicar una prorrata para determinar qué porcentaje del IVA soportado es deducible. Esto requiere cálculos mensuales y ajustes anuales.
Existen regímenes simplificados para pequeños empresarios y regímenes especiales para agricultura, importación y otros sectores. Si tu negocio cumple ciertos requisitos, podrías acogerte a estos regímenes con obligaciones reducidas.
Las dudas más comunes que tienen los empresarios y autónomos sobre sus obligaciones de IVA y cómo gestionarlas correctamente.
El tipo de IVA estándar en España es del 21%, que se aplica a la mayoría de productos y servicios. El tipo reducido del 10% se aplica a productos como alimentos básicos, medicamentos, libros y algunos servicios de hostelería. El tipo superreducido del 4% se aplica a productos alimentarios específicos y medicinas.
Sí, puedes deducir el IVA soportado en tus compras si eres un empresario o profesional y la compra está relacionada con tu actividad económica. Este IVA deducible se resta del IVA que cobras en tus ventas. Sin embargo, hay excepciones para ciertos gastos como combustible de vehículos de uso personal.
La mayoría de empresas deben presentar la declaración-liquidación de IVA cada trimestre (cada tres meses). Sin embargo, algunos negocios con ingresos bajos pueden optar por hacerlo anualmente. Existen también regímenes especiales con obligaciones mensuales. Consulta con un asesor fiscal para tu caso específico.
Debes guardar todas tus facturas emitidas, facturas recibidas de proveedores, y documentos de aduanas si tienes operaciones intracomunitarias. La Hacienda Pública puede requerir estos documentos hasta 5 años después de su emisión. Mantén estos registros bien organizados y accesibles.
Si detectas un error, puedes presentar una declaración complementaria antes de que prescriba el derecho de la Administración. Los errores menores pueden corregirse mediante una declaración rectificativa en el siguiente trimestre. Los errores significativos pueden resultar en sanciones, así que es importante verificar tus cálculos antes de enviar.
Los autónomos que facturan más de 600 euros mensuales deben darse de alta en el Registro de IVA. Aunque no siempre están obligados a repercutir IVA en sus facturas, si se dan de alta pueden deducir el IVA de sus gastos profesionales, lo que muchas veces resulta beneficioso económicamente.