Preguntas frecuentes sobre IVA y procedimientos fiscales
Resolvemos tus dudas más comunes sobre contabilidad de IVA, declaraciones y obligaciones tributarias en España
El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) es un impuesto indirecto sobre el consumo que se aplica en cada etapa de la cadena de distribución. A diferencia de otros impuestos sobre ventas, el IVA permite a las empresas recuperar el impuesto pagado en sus compras, lo que reduce la carga fiscal real. En España, el IVA se estructura en tipos: 21% (general), 10% (reducido) y 4% (superreducido), dependiendo del producto o servicio.
En España, la frecuencia depende de tu volumen de ventas. Las empresas con facturación inferior a 600.000 pueden presentar declaraciones trimestrales (enero, abril, julio, octubre), mientras que las de mayor volumen deben hacerlo mensualmente. La Administración puede exigirte cambios en la periodicidad según tu actividad, así que es importante revisar tu situación anualmente.
No, la deducibilidad del IVA está limitada a gastos directamente vinculados con tu actividad empresarial. Ciertos gastos como comidas, entretenimiento o vehículos particulares tienen restricciones o no son deducibles. Es crucial mantener la documentación correcta: facturas con datos del proveedor, tu número de IVA, descripción detallada y desglose del impuesto.
Las operaciones intracomunitarias tienen un régimen especial: si vendes a un cliente empresarial registrado en la UE, generalmente aplicas el 0% de IVA (entrega intracomunitaria exenta), pero debes reportar la operación en el modelo 349. Por el lado de las compras, el IVA se invierte (se lo carga al proveedor). Necesitas verificar el número de IVA del cliente para aplicar este tratamiento correctamente.
Puedes presentar una declaración rectificativa (modelo 390) dentro de los 4 años desde el vencimiento de la declaración original. Si el error resulta en un ingreso menor (a favor de la Administración), actuarás correctamente. Pero si es a tu favor, Hacienda puede rechazarla si detecta fraude. Lo mejor es corregirlo lo antes posible: pequeños errores suelen sancionarse con 300 mínimo, pero errores más graves pueden llevar a inspecciones.
Sí, es obligatorio. La factura debe incluir: datos del proveedor, tu identificación fiscal, descripción de los bienes/servicios, fecha, importe total, desglose del IVA y número de serie único. Los recibos simples o tickets no cumplen estos requisitos. Si tu proveedor no te facilita factura correcta, no puedes deducirte el IVA, aunque hayas pagado el gasto.
Tienes dudas más específicas?
Nuestro equipo de expertos en fiscal está listo para ayudarte a optimizar tu gestión de IVA y asegurar el cumplimiento normativo.
Habla con nuestros asesores